Monday, June 19, 2006

Dos: Afinando tensiones

Uno de los músicos más importantes del siglo veinte es nada menos que el creador del sistema dodecafónico, el controversial Arnold Schonberg. Como buen alemán que vivió en Europa durante el principio del nazismo, Arnold prefirió emigrar al sitio más alejado posible de Alemania… California, Estados Unidos (¡buen cambio!). Y con su fama, no fue nada difícil conseguir una posición como profesor en la universidad, enseñando teoría musical. Antes que nada, aquellos que nunca han visto una fotografía del gran Arnold, deberían un día hacerle google: cualquiera se daría cuenta al ver su rostro sombrío y atormentado que no hay nada de extraño en que esa misma persona crease uno de los sistemas musicales mas extraños y controversiales de la historia de la musica.

Pues cuenta la “leyenda” que en una de sus legendarias clases, estando todos los alumnos sentados esperando al profesor, llegó Schonberg un tanto molesto, tarde. Y, sin saludar a nadie ni decir una sola palabra, se sentó al piano, y sacó un lápiz y un sacapuntas. Y con mucha paciencia y sin romper ese silencio, Schonberg empezó a afilar su lápiz. Cuidadosamente lo afiló por varios minutos, inspeccionando la punta como si se tratase de una reliquia histórica. No satisfecho, siguió afilando por aproximadamente media hora. Para este entonces, los alumnos sólo se miraban unos a otros, sin osar interrumpir la genialidad del excéntrico profesor. Al cabo de esta media hora, sin previo aviso, Schonberg cogió el afilado lápiz, a manera de un puñal, y clavó la punta contra las teclas del piano con una furia que hizo que el piano diera tal estruendo que provocó un grito general de toda la clase. Schonberg entonces se levantó, miró a los alumnos, y muy calmadamente dijo “Hoy aprendieron la idea más importante en música: crear y resolver Tensión.”

Sin ir a los extremos del excéntrico músico, quiero que entiendas la importancia, lector amigo, de este concepto. Sin Tensión, vas a lograr pocas cosas que realmente te otorguen el control sobre tus interacciones con el género femenino. Ya hablé un poco sobre el uso de tensión en mi discusión de los Juegos Ganji (Episodio IX), relacionado a la idea de que una mujer a la que no le has dado la oportunidad de saborear la tensión, difícilmente puede extrañarte o desearte. De igual manera, dije que esta tensión debe ser resuelta en algún momento, a menos que quieras que la mujer se aburra o pierda el interés… o peor aún, que busque a OTRO para que resuelva la tensión que tú creaste.

Expandiendo esta idea, quiero contarte otro concepto q me mostró el “Maestro Po,” un amigo oriental cuyos conocimientos de la mente humana y de las mujeres eran tan extensos, que en un momento él llegó a aburrirse de las personas, y hoy hace vida de ermitaño en algún lugar de la Isla de Bali. Pues bien, una ocasión, buscando el consejo de Po, le comenté que tenía un problema que ocurría un tanto frecuentemente: YO no tenía mayor problema para acercarme a donde una chica, hablar, y pedir su teléfono; ni tenia problema en llamarla más adelante e invitarla a salir; ni mucho menos me atemorizaba la idea de, en algún momento acercarme y darle un beso. La práctica y la motivación que mis compañeros ofrecían me ayudaban a ver todo eso como un juego. Y claro, habían muchas chicas que jugaban también: daban su teléfono, salíamos, etc. Pero aquello que en verdad llamaba mi atención, y para lo que no tenía solución eran aquellas que me daban su teléfono pero luego no contestaban, o declinaban mi invitación; aquellas que salían conmigo, pero a la hora de acercarme para besarlas, movían su cabeza para que termine besando algún lugar entre su cara y su hombro. En fin, mi problema eran aquellas chicas que, de una manera u otra, se arrepentían y decidían no completar la transacción que se inició cuando yo me acerqué a hablar con ellas.

La simplicidad de la respuesta de Po abrió mis ojos de tal manera que desde entonces nunca fui el mismo:

“Existe una GRAN diferencia entre hablar un una chica por dos minutos sobre cosas triviales y pedirle su teléfono, y hablar con una chica por veinte minutos sobre cosas que en verdad la hacen curiosa y generan en ella tal interés que es ELLA quien quiere darte a TI su teléfono, porque le agradas. Existe una gran diferencia entre salir con una chica, y al despedirte acercarte y querer darle un beso, sólo por inercia o por hábito, y salir con una chica, pasarla tan bien y hacerla sentir tales sensaciones que ella misma está preguntándose ansiosamente en qué momento la vas a besar.

“Nunca vas a ‘ganarte’ a una mujer cuando trates de empujarla hacia ti. Tienes que generar en ella las emociones que hagan que sea ella quien esté ESPERANDO y DESEANDO que tu avances. Cuando ella desee que tu avances, no tendrás obstáculos y tus avances siempre serán bien recibidos.”

El panorama se aclaró perfectamente. Miren a todos aquellos hombres que siempre salen perdiendo con las mujeres: siempre están preocupados de sus acciones “en sí mismas,” o sea, se preocupan de qué hacer, pero no se preocupan de qué emociones quieren que la mujer sienta. Por eso muchos están pendientes de a qué restaurante llevar a la chica a comer, qué película llevarla a ver, qué decirle, qué no decirle, qué color de rosas comprar, etc. etc. etc. ad nauseam. (Y caballeros, TODOS hemos estado ahí en un momento u otro, así que si se identifican con esos perdedores, no lo tomen a mal, es todo parte del aprendizaje.) Pero ¿se preocupan de lo principal? ¿Se preocupan antes de generar la Tensión que va a hacer que las sensaciones que siente la mujer sean sensaciones se seguridad, fascinación, y deseo físico? ¿O solo les interesa mostrar que tienen recursos económicos o creatividad para gestos melosos?

No perdamos de vista la idea principal. Tienes que generar esas sensaciones, y utilizar la Tensión como una especie de catapulta, que va a proyectar esas sensaciones a un plano por encima del plano inicial. Es este plano inicial el de estar en un campo ameno el uno con el otro, pero si esas sensaciones son las únicas que generas… ¿Qué diferencia hay entre ti y sus amigas? Si lo único que haces es hacer que una mujer la pase bien, sin estar fascinada y sin estar físicamente excitada, vas a terminar siendo SU AMIGA.

Algo interesante es que muchos de los “intelectuales” que se pasan la vida buscando formas romanticonas para sorprender a su musa, creen que el hacer avances sin antes crear el deseo en la mujer “ES” una forma de crear sensaciones. Creen que el hacer gestos románticos como darle flores o mandarle mensajitos de texto, o indirectas, es una forma de “hacerle saber” a la mujer sobre sus intenciones, y quede alguna manera, la mujer, armada con este conocimiento, va a hacer que se de las situaciones necesarias para que ocurra lo que tiene que ocurrir (ver lo que dijo Napoleón sobre las situaciones, Episodio VII). Aclaremos algo desde ya: NO TIENE NADA QUE VER EL CONOCIMIENTO INTELECTUAL DE UNA MUJER CON LAS EMOCIONES QUE ELLA PUEDA SENTIR.

Elaboro: Los procesos mentales de entendimiento intelectual, y el de las emociones, ocurren en distintos hemisferios del cerebro. No tienen que ver mucho el uno con el otro. Así que, por favor, si de todas las locuras que escribo sólo aprehendes una sola cosa, entiende esta idea. Nunca, jamás, jamás de los jamases, trates de CONVENCER a una mujer de que ella te acepte o te quiera, mediante explicaciones lógicas. Es imposible, ya que son procesos diferentes. No es que las mujeres “sean ilógicas,” sino que al buscar usar la lógica para persuadirlas, este conocimiento intelectual hace poco o nada a nivel emocional. Si quieres atraer a una mujer, esa debe ser tu meta: crear sensaciones, no comunicar información sobre ti mismo.

Es por esta razón que hay tantos hombres maldiciendo al género femenino. Dicen cosas como “yo soy inteligente, tengo plata, tengo carro… o sea, SOY UN BUEN PARTIDO, pero las mujeres me rechazan.” Extiéndanlo: las mujeres pueden ENTENDER que tengas cosas o que seas cierto tipo de persona…. Entender, a nivel intelectual. Pero este entendimiento no te garantiza acceso a sus emociones. Si una mujer te rechaza, o termina contigo, o no contesta tus llamadas, probablemente lo peor que puedes hacer es empezar a buscar “explicarle” todas las razones por las que ella debería contestar/salir contigo/ser tu novia. Esas cosas bien pueden estar entrando por un oído y saliendo por el otro. Repite este mantra: EMOCION, NO INFORMACION.

Soy conciente que este episodio habla sobre conceptos más que de herramientas (ver: ideas sobre la importancia de emoción, mas no formas de crearla). No te preocupes, querido lector, no soy tan malo de revelarte esta forma de entender a las mujeres para enviarte luego a recorrer el mundo tratando de inventar la rueda. Pero todo a su tiempo. Creo que fue Caligula quien iba a lanzar la conquista de Bretaña, en tiempos de Roma, y estando en la playa hablando con sus legiones. Procedió a ordenar a sus soldados que recogiesen todas las conchas de mar de la arena, y las depositasen en sus cascos. Un general le preguntó el por qué de esta tarea, aparentemente inútil, a lo que el Emperador respondió: Primero conquistaremos nuestra playa… luego Bretaña. Estate atento a las herramientas que vendrán en los siguientes Episodios.

Recuerda también que si bien tienes que hacer que la mujer sea quien te desea a ti y todo lo relacionado a ti, TÚ debes ser aquel que da el primer paso. Piensa en ello como una chispa que genera una reacción en cadena, haciendo que dentro de una mujer ocurra toda una explosión de emociones. Te daré en otros Episodios formas, los famosos Abridores, de manera que tengas todo un arsenal que te ayude a establecer el contacto inicial, para luego crear y resolver tensión a la manera de un gran arquitecto musical.

E.M.

1 Comments:

Blogger Juance said...

Parar sicerarme con vos solo buscaba tensiones musicales, pero las letras de tus palabras surgieron en el llamado de mi atension y no pude evitar leer hasta el infinito punto final. Ni siquiera pude evitar buscar la foto del gran musico alemàn para corroborar la imagen. Buen punto muchacho. Y, realmente sabes darle forma a aquellas ideas q compartimos, la diferencia es que lo mio solo fue intuision, que jamas logre denominar a algo, y cuando me preguntaban mis amigos, "de que hablas con las minas para q despues te llamen?" yo solo respondia, "de boludeces, lo mismo q podes hablar vos con tus amigos para q se caguen de risa o lo mismo q le podes contar al cascote que vas pateando mientras caminas por la calle, si no dejan de ser personas... tambien les gusta cagarse de risa como a cualquier otro"... (y si!, a veces ese cascote puede convertirse en tu mejor amigo... jajaja)...
Maese, saludos y que la fuerza te acompañe.

Juance

7:55 AM  

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