Wednesday, July 19, 2006

25: Bienvenidos a LA Realidad


Al igual que todos, creo que también tengo mis excentricidades. Es más, me aventuro a decir que yo vivo en mi propio mundo: no en el de la televisión, ni en el que se supone todos están o quieren o pretenden estar, ni mucho menos en el tuyo. Esta es mi realidad. Quizás por eso es que le tengo cierto cariño a este blog, porque de alguna manera abro las puertas de un componente de mi realidad, la forma como entiendo las relaciones, y de alguna manera invito a los demás a ser partícipes de ella. ¿Te gusta? ¿No te gusta? ¿Concuerdas? ¿Crees que todo esto es una mierda? No importa, porque una vez aquí, todo lo que vas leyendo, cada palabra, es un escalón más que bajas al entrar a este mundo mágico que es el poder entender las cosas que en algún momento me iluminaron, las cosas que pueden cambiar tu vida y darte el poder, sí, poder, de tocar a otras personas, gente de tu vida diaria, de hacer a una nueva mujer sonreír, de dar la esperanza a otros de que quizás todos los hombres buenos no son ni unas lornas ni unos malnacidos. Quizás, QUIZAS… de alguna manera el destino quiso que la mujer con quien vas a compartir tu vida en un futuro se sienta completamente satisfecha contigo, sin jamás considerar la posibilidad de no estar a tu lado. Y entonces, cuando eso ocurra, y mires hacia atrás en el tiempo, y te des cuenta de la decisión que tomaste hoy, de tomar estas herramientas y principios y aplicarlos en tu vida diaria… será momento de poder relajarte, y sonreír… porque sabes que esta decisión que tomaste, que quizás en su momento no pareció mayor cosa, fue uno de los proyectos más importantes de tu vida, que completó ese espacio que creíste inaccesible, y te dio poder sobre tu propio destino.

***

Uno de los principios claves en conquistar a una mujer es la idea de TRAERLA A TU MUNDO. Eso significa que mientras la mujer SEA UNA INVITADA EN TU REALIDAD, vas a tener el control sobre la interacción: no vas a tener que suplicarle a la mujer ni mendigarle cariño ni darle un beso y que te ponga el cachete. ¿Suena bien, no? Hoy quiero compartir una herramienta que te va a ayudar a mantenerte en tu realidad, mientras que traes a la mujer a la tuya.

Te has de estar preguntando, ¿por qué tengo que traerla a mi mundo? ¿Qué acaso no podemos los dos acomodarnos en SU mundo? Pues te cuento: hay una cosa que se llama EL SIGLO 21. Y uno de los paradigmas que reina es que la mujer tiene el poder de decidir a quién elige, además de que ELLA tiene el poder de decidir qué tan rápido la interacción va a proceder, si va a haber algo físico o no, etc. O sea, si aceptas vivir bajo ese paradigma, bienvenido seas, pero buena suerte, porque bien puedes cortarte las pelotas, ponerlas en una caja de cartón, y mandarlas por correo al ministerio de la mujer, porque esencialmente la mujer es quien va a tener los pantalones en tu vida. Ahora, nota, y espero que el resto de esta entrada clarifique, que NO estoy proponiendo ser un chovinista inflexible ni MUCHO MENOS forzar y obligar a la mujer a hacer algo que la haga sentir que está haciendo algo en contra de sus principios. Nada de eso. Quiero darte un vistazo a una forma que es mucho más elegante pero no por ello menos poderosa. Un secreto jedi en verdad.

Te cuento una historia: Una vez estaba hablando con una chica, quien estaba entusiasmada con las cosas que decía. Se reía de mis bromas, si dejaba de hablar ella retomaba la conversación, me daba golpecitos en el brazo y jugaba, etc. En fin, todo procedía como debía ser. Pero en un momento su amiga le avisó que dentro de poco tenían que irse (su amiga la iba a llevar a casa, y logísticamente no podía aislar a la chica en ese momento). Entonces pensé que en vista que la estábamos pasando tan bien, sería cuestión de obtener su número y hacer coordinaciones para otro momento. Y le dije “Oye, hay que hablar en otro momento, ¿me das tu teléfono?” Y la cara de la chica cambió completamente, como si se tratase de otra persona, y dijo algo como “no doy mi teléfono, bla bla.” Game over.

Me di cuenta que la chica que no quiso darme su teléfono NO era ‘la misma chica’ con la que había estado hablando. ALGO había cambiado. Luego de hablar con un maestro, me di cuenta: Al pedirle su teléfono, ella entendió que era yo quien le estaba pidiendo a ELLA que me haga el favor de bendecidme más adelante con su compañía. Esta actitud, al no ser nada atractiva, desactivó todas las palancas positivas que había activado previamente. Me sabotee a mi mismo, de alguna manera. Noten que todas las veces que he pedido un teléfono no lo he conseguido; hay simplemente chicas que no están interesadas. Sin embargo, lo que aprendí tras observar esta ocasión en particular, me ayudó a estar preparado para el futuro.

Estos principios serán el tema de la segunda parte. Este episodio continuará…

E.M.



2 Comments:

Anonymous WENCEZ said...

Grande maestro!! esperando etnonces la segunda parte con ansias..

6:48 AM  
Blogger Waldo said...

Vaya chica mas antipática, espero que contestases con un "tu te lo pierdes" ;)

3:55 AM  

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