Monday, December 25, 2006

37: Abre los Ojos

Hoy quiero darles un regalo de navidad. Incorpora esto a tu vida, y los resultados de tus interacciones con los demás van a tener una dimensión totalmente diferente. Hoy quiero invitarte a ABRIR LOS OJOS.

He hablado antes sobre calibración, es decir, la idea de observar los estados físicos y mentales por los que una persona está atravesando, y su importancia. Básicamente, la diferencia entre un cretino y un gentleman, para mi, sin importar que sean seductores o no, es que un hombre en verdad cool y quien ama en verdad a las mujeres es que el hombre de verdad tiene suficiente capacidad de observación para darse cuenta EN QUE PARTE DEL PROCESO está la mujer, y tiene además las herramientas y la facultad para ayudarla a estar en otro estado emocional. El cretino sólo tiene en cuenta lo que EL mismo quiere… entonces empuja, empuja, empuja, y habla habla habla, sin dar tregua, esperando que OJALA una de las cosas que lanza, funcione. Es como querer sanar una enfermedad: puedes dar una bomba de medicinas, gastando recursos innecesarios, y rogándole a los cielos que algo funcione. O, puedes actuar de una manera un tanto más sobria, ver el tipo de caso con el cual estás lidiando, y actuar de manera efectiva y rápida. Un argumento del enfermo sería “Quiero sanarme ¡YA! No me importa que estudies u observes, sólo dame todo lo que hay.” En la vida hay dos formas de hacer las cosas, y los lectores de este blog sabrán que no es mi estilo hacer las cosas a la mala.

Hablemos de calibrar. Muchos hablan sobre calibrar, pero la mayoría de cosas que escucho flotando en todos lados son en su mayoría basura de gente que aprendió cosas equivocadas. De la forma como voy a tratarla aquí, calibrar se refiere a LA HABILIDAD DE OBSERVAR LOS CAMBIOS FISICOS EN UNA PERSONA, QUE SON A SU VEZ REFLEJO DIRECTO DE LOS CAMBIOS MENTALES POR LOS CUALES LA PERSONA ESTÁ ATRAVESANDO. En cristiano: en buena cuenta, y para nuestros propósitos, la habilidad de saber si lo que decimos tiene algún efecto en la chica, o si la chica está atravesando un estado que nos acorte el camino… o incluso si la chica es totalmente no-reactiva a nosotros… todo puede pasar, pero la habilidad de discernir es lo que te va a ahorrar mucho tiempo, y te va a dar más satisfacciones que usar técnica X o Y.

Verán, la gran mayoría de gurús y profesores hablan de decir esto o decir aquello. Todo bien—en fin, si los chicos supieran que decir en un primer momento, todo este problema no existiría para comenzar. Pero muchas veces (el que esté libre de culpa que tire la primera piedra) lo que ocurre es que dicho profesor crea una serie de clones, quienes como loritos van repitiendo esas frases mágicas que aprendieron en tal foro o de tal programa, esperando que obtengan los mismos resultados. Y si no los obtienen, muchas veces creen que es la culpa del profesor, o que las chicas en su ciudad son unas snobs, o que por último es simplemente cuestión de usar la técnica trescientas veces más hasta que les salga con naturalidad.

Todo bien, pero ¿dónde queda la idea de observar a la mujer? ¿De qué manera es la chica que tienes delante de ti diferente a las demás? ¿De qué manera vas a alterar la técnica número mil para hacerla a la medida de la situación en la que te encuentras? Preguntas importantes, y si no te las estás haciendo ahora, es probable que no estés disfrutando de todo el éxito que te corresponde en la cancha.

OK, todo eso es un bocado navideño grande. Así que ahora quiero explorar una técnica que te va a ser útil como punto de partida. Proviene de PNL (como la explicaron los fundadores), y es por lo general un componente frecuente el tales seminarios. Sirve también como un juego divertido, que en más de una ocasión he usado allá afuera con buenos resultados (Style usa una adaptación de la versión completa).


El ejercicio es en pareja (A y B). Siéntense los dos mirándose uno al otro, manos y piernas sin cruzar. A va a ser quien calibra, y B va a ser quien es observado. Simplemente estar sentados mirándose en un principio es lo que llamaremos ESTADO NORMAL.

- Que B piense en una persona a quien en verdad quiere mucho, alguien a quien en verdad ama en la vida (puede ser un hobby que le gusta mucho, una canción que ama, etc.). No es necesario que te diga de qué se trata lo que está pensando. A esto llamaremos ESTADO 1.

- A, observa la diferencia en B, entre su estado normal y los cambios que ocurren físicamente cuando le dices que piense en aquello que dijimos en el paso anterior. En especial, toma nota de:

postura
ritmo de su respiración
movimiento de sus ojos (izquierda, derecha, arriba, abajo)
color (¿se sonroja o palidece para algo?)
movimiento de sus manos, o pies, o algún otro manierismo
nivel de relajación muscular
Expresión facial, esto es importante. ¿Su frente y músculos faciales están igual de relajados? Fíjate en los distintos movimientos que hacen la diferencia entre el estado normal y el estado 1.


- Luego dile a B que borre su mente. Para esto dile que deletree la calle donde vive, empezando por la última letra. Vas a notar un lapso de confusión en B, en donde dices algo como “OK, sólo quería aclarar tu mente,” eso es todo lo necesario para aclarar la mente luego del Estado 1, para volver al estado normal.

- Ahora dile a B que piense en una persona, cosa, canción, etc. que DETESTA. Esto es contrastante a la imagen mental del Estado 1, que era placentera. Que B se concentre en este contraste por un rato. Llamaremos a esto Estado 2.

- A observa de igual manera cambia la fisiología en B, ¿de qué manera cambia su postura, respiración, etc., cuando la persona piensa en la imagen del Estado 2?

- Aquí viene lo interesante: haz que B vaya del Estado 1 al Estado 2 una y otra vez, guiándola del uno al otro, mientras que observas LA DIFERENCIA ENTRE AMBOS ESTADOS. Toma nota mental de cada diferencia que notas entre los estados 1 y 2. Vas a notar más de una, aunque por lo general, dependiendo de la persona, esta va a tener ALGO que es como la clave que marca la diferencia, y esto varía con cada persona.

ESTO es calibrar.

- Cuando A haya observado algunas diferencias entre cuando la persona está en el estado 1 o 2, dile a B que aclare su mente. Ahora viene donde pones a prueba lo que observaste. Le dices a B que piense en la imagen 1 o 2, pero que no te avise cuál está pensando. A, observa los cambios en la fisonomía de B, y compáralos con lo que observaste. Vas a darte cuenta si B está accediendo la imagen del estado 1 o 2. Dile tu predicción a B y que confirme contigo si estás en lo correcto. Haz esto hasta que adivines correctamente por lo menos unas cinco veces.


Ten en cuenta que mientras más practiques este ejercicio, con más personas, mejor te vas a volver en observar cambios físicos en las personas, que son a su vez diferencias producidas por las cosas que hay en su mente. Esto es de suma importancia, léelo otra vez. De poco sirve practicar este ejercicio intensivamente con una sola persona, ya que calibrar se trata de la idea de notar cambios en las personas en GENERAL, no en una sola persona. Practicar con una sola persona sería como pensar que eres bueno en ajedrez simplemente porque le puedes ganar a Juan fácilmente…

Si quieres practicar esto con varias personas, algo que hizo una diferencia en mí fue que a veces las personas creían que esto se trataba de un juego tipo “ganar o perder,” entonces o no colaboraban relajándose, o se reían cada vez que fallaba al principio. Para eso es importante formular el juego de manera que “es algo que un amigo me comentó y que quiero ver si funciona, como un experimento,” y luego para mostrarle a la persona de qué se trata, pueden intercambiar ser A o B.

Variantes de esta versión del ejercicio: Que B piense en cosas que son totalmente verdad (Estado 1) y cosas que son totalmente falsas (Estado 2). Puedes formular esto tú mismo, haciendo preguntas como “¿Alguna vez has almorzado con George Bush?”, ja, o “¿has comido algo en todo el día?” por ejemplo, Cosas que SABES la respuesta que van a tener. Entonces el ejercicio se trata de observar los cambios en la persona cuando piensa en SI o NO. Luego de un rato vas a poder darte cuenta de la respuesta sin que la persona siquiera responda.

Entonces el juego cambia de las preguntas tontas, y le haces a la persona preguntas cuyas respuestas NO CONOCES, y que no te responda. Aquí el juego se torna divertido, porque si en verdad observaste la diferencia en la persona cuando piensa Si o No, la persona no te va a poder mentir con su fisonomía, y se va a sorprender cuando adivines una y otra vez las respuestas a tus propias preguntas.

El lector astuto se habrá dado cuenta que si tomas la idea de estados de Si o No, y formulas el ejercicio pero de manera conversacional, es decir, sin avisarla a la persona que estás haciendo un juego, y sin exagerar las preguntas guías, y tendrás en tus manos un detector de mentiras, a base de Calibración.

Una vez que seas eficiente calibrando y notando las diferencias en las personas dependiendo de en qué piensan las personas, vas a ser cien veces mejor en la cancha, dándote cuenta al mismo tiempo del efecto de tus palabras en la chica con quien estás interactuando.

A calibrar.
E.M.

2 Comments:

Anonymous J I said...

La variación del ejercicio, el de SI o No si recordamos ya lo vimos en la pelicula The Fuckers que el padre de la mina le hace las preguntas al loco( el novio) ¿Se acuerdan?
Muy interezante. Gracias

8:51 PM  
Anonymous Sampietri said...

excelente ejercicio, maestro

8:57 AM  

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